Entrevista a 30drop: “El fast-food techno ha empezado a caer, aunque todavía le queda mucha cuerda… por desgracia”

“Hace mucho tiempo que la profesión de DJ sobrepasó el límite del ridículo” o “la aportación de Amelie Lens al techno es lo más negativo que ha pasado durante años a este estilo musical”. Son sólo dos de las frases incendiarias que el productor español 30drop firmó hace aproximadamente un año en una entrevista para Beatburguer. Meses después, 30drop sigue trabajando en su estudio en Düsseldorf y publicando música para múltiples sellos, entre los que destacan su propio sello 30D Records, así como otros como Token, Detroit Underground o Hayes Collective. Precisamente, la novena referencia de este último es el EP Likvidatori, en el que se encuentra “Maths”, tema que 30drop presenta en premiere exclusiva en Xceed Night Mag.

 

 

Los cinco temas del EP Likvidatori estarán disponibles en las distintas plataformas a partir del viernes 31 de enero. Mientras, aprovechamos este estreno exclusivo de “Maths” en Xceed Night Mag para charlar con 30drop, preguntarle por todo lo que dijo entonces y por todo lo que le espera, a él y a la escena, en este 2020. Por supuesto, indagamos un poco más acerca de “Maths”, su proceso de producción y su mensaje.

 

Sergio, cuéntanos eso de “30drop”.

30drop es un código SMTPE. Estos códigos son un conjunto de estándares que se utilizan para etiquetar frames de vídeo con audio mediante códigos de tiempo. “30drop” era la nomenclatura para el SMTPE que sincronizaba audio y vídeo en los televisores analógicos en blanco y negro de EE.UU. en los años 1950 y 1960.  Durante esas décadas, se vivió en EE.UU. un gran auge de la ciencia-ficción, que llegó a todas las casas estadounidenses mediante este tipo de televisores. Y, por supuesto, fue también cuando se lograron grandes hitos en la ciencia, como la llegada del hombre a la Luna.

 

En tu caso, 30drop es…

30drop es un proyecto musical, detrás del cual hay una persona al uso, sin más. Una persona con inquietudes, especialmente en lo que se refiere al mundo del arte, la ciencia y los nexos de unión entre ambos.

 

Hace un año, dejaste bien claro que no crees es en la dirección que ha tomado la industria de la música electrónica underground, entendiendo por underground la música de gente como Boris Brejcha, Charlotte de Witte o Paul Kalkbrenner.

Así es, lo dejé bien claro y sigo sin creer en esa dirección. En cuanto a lo de utilizar ese término con los artistas que nombras, debo decir que es erróneo. Ninguno de esos tres artistas ha surgido de un ámbito underground. De todos modos, una cosa es la basura que hacen Boris Brejcha o Charlotte de Witte y otra es lo que hace Paul Kalkbrenner, que te puede gustar o no, pero tiene una trayectoria musical evidente. No creo que sea justo unir su nombre al de los otros dos.

 

Imagen: © Press Kit 30drop 

No auguras un buen futuro a estos estilos musicales -llamémosles big-room-. Concretamente, dijiste que “el fast-food techno caerá como está cayendo el EDM”. Sin embargo, el techno big-room se ha convertido en masivo y parece que cada vez convence a más gente.

Yo creo que el fast-food techno ha empezado a caer, aunque todavía le queda mucha cuerda… por desgracia. Es muy posible que esté equivocado y que esa caída no llegue a suceder nunca, pero me gustaría que así fuera y que se diese paso a música de calidad antes que a producto de marketing. Soñar es gratis…

 

Volviendo al uso del término underground. En los tiempos que corren, se debate mucho respecto a su significado. Si música underground triunfa y se convierte en éxito de masas, ¿deja de ser automáticamente underground?

Lo que define un producto musical como underground no es el producto en sí, sino los medios y canales mediante los que se difunde. Ese es el principal error de hoy en día: el pensar que “underground” define un estilo musical. Eso no es así. Puede haber música clásica underground perfectamente, por ejemplo. No es un patrón estético, sino una necesidad derivada de la falta de medios. El concepto “voy a hacer música underground” no existe. Todo el mundo quiere llegar a cuanta más gente mejor con su música. Si no, esa persona no haría música. Por lo tanto, cuando un producto nace mediante el circuito o medios underground y tiene la capacidad de llegar a ser un producto masivo, tiene el doble de mérito.

 

Me vienen a la mente nombres de escenas urbanas y, en concreto, el de Rosalía, que venía de un género minoritario ahora mismo como el flamenco y se ha convertido en estrella mundial.

No conozco la trayectoria de Rosalía como para saber si empezó en el circuito underground y, de ahí, fue hasta donde está ahora. Si fue así, olé su coño. No me gusta el trap, ni el reggaetón, ni la música que hoy denominan urbana, pero tengo la capacidad de reconocer que la música de Rosalía aporta algo nuevo a la escena y que la calidad musical es buena.

 

Imagen: © Pitchfork 

Hablando de los medios y canales de difusión de la música, dijiste también hace un año que las redes sociales y los portales web son “recursos totalmente prescindibles y negativos para el techno de calidad y underground que algunos defendemos”.

Todo es prescindible en relación a promover música. Todo depende de qué medios quieras utilizar. Puede ser ninguno, uno, dos, tres o todos los que tengas a mano. Nada es mejor o peor, simplemente es la estrategia de promoción y marketing escogida la que define a la música. Si un tío produce un álbum y decide que sólo se va a escuchar en su habitación y por gente relacionada con él mediante vínculos de sangre, por decir algo, posiblemente sea lo más underground que exista. Eso sí, si es un disco genial, no va a salir nunca de allí. Y, si esa es su decisión, adelante.

 

¿Qué pasaría si, el día de mañana, uno de tus temas se convierte en un hit y empieza a sonar en los mayores festivales del mundo?

Si nos imaginamos un futuro distópico en el que una de mis canciones llegase a ser un hit mundial, como tú planteas, reaccionaría cogiendo el dinero generado y guardándomelo en el bolsillo. Y tan feliz.

 

Hablemos de tu música. Actualmente, vives en Düsseldorf y, curiosamente, a escasos metros del lugar donde nació la música electrónica: el laboratorio sonoro de Kraftwerk. ¿Casualidades?

Absolutamente. Me mudé a Düsseldorf por motivos laborales, totalmente ajenos a la música. En cuanto a lo de Kraftwerk, no creo que exista nadie tan gilipollas como para irse a vivir a otro país y busque afincarse específicamente a cinco minutos del antiguo estudio de Kraftwerk, de forma deliberada. Evidentemente, es algo absolutamente casual.

 

 

Creaste 30D Records con sus múltiples subsellos y enfoques hace seis años. ¿Satisfecho con el trabajo firmado?

Sí, muy satisfecho, sobre todo en lo personal. En cuanto a la percepción del público que consume la música del sello, creo que, en un 90%, ha sido una pérdida de tiempo y esfuerzo, sobre todo por el hecho de habernos preocupado por conceptualizar y separar. La gente quiere cosas de consumo rápido y que no le hagan pensar.  “Dámelo hecho, dámelo ya y no me cuentes tus pajas mentales.” Esta frase define a la gran mayoría de consumidores de techno en la actualidad.

 

Mucha de tu música ha visto la luz en 30D, como es lógico, pero también en otros sellos como Token, Detroit Underground o Hayes Collective, donde estás a punto de publicar tu EP Likvidatori. ¿Enfocas tus producciones de manera distinta según el sello al que apuntes o produces sin pensar en el futuro y luego escoges sello según lo que obtienes?

Yo hago la música que quiero. Todo lo demás es consecuencia.

 

En este caso, presentamos a nuestros lectores tu tema “Maths”. Cuéntanos sobre él.

Produje “Maths” en mi estudio, combinando herramientas analógicas, digitales, hardware y software, como es habitual en mí. Es un trabajo inspirado en y trabajado a partir del hecho de que las matemáticas son una parte esencial en la música. Sin las matemáticas, no existiría la música tal y como la entendemos. “Music Is Math”, como dice el título del gran tema de Boards Of Canada.

 

 

Siempre has defendido los mensajes o conceptos detrás de tus sellos. ¿”Maths” tiene también algún mensaje oculto?

No es tanto un mensaje, sino una conclusión sobre una idea sobre la que he experimentado o tratado de entender. El gran artista Jorge Oteiza, una de mis mayores influencias artísticas, trabajaba con esa premisa: la obra artística es la conclusión a mis experimentaciones sobre un tema, concepto o idea. Es una metodología que aplico desde el inicio del proyecto 30drop.

 

¿Qué ve 30drop cuando mira hacia el futuro?

Veo que VOX va a presidir España en pocos años y que todo va a ser una gran mierda. Mi objetivo es ser feliz. Si hacer música, así como tocarla en directo, me aporta felicidad, seguiré con ello. Si no, lo dejaré para dedicarme a aquello que en ese momento me aporte esa felicidad.

 

PRÓXIMAS FECHAS 30DROP

(Imagen de Portada: © Press Kit 30drop)

 

Comments

Entrevista a Gaetano Parisio: “Nada me hace más feliz que el sentirme respetado por aquellos que comparten mi misma pasión”

Era un miércoles de otoño al mediodía. Barcelona gozaba de un soleado día. Caminábamos por el centro de la ciudad hasta que dimos con la dirección. Gaetano Parisio es una leyenda de la música techno made in Nápoles. Tal vez por eso, sorprende su cercanía, su amabilidad y su humildad a la hora de recibirnos en el salón de su casa. De fondo, música jazz a no mucho volumen. Su pareja y su perro nos acompañan mientras nos sentamos a tomar café y hablar sobre sus orígenes y los del techno napolitano, su largo alejamiento de las cabinas y su prometedor retorno con el nuevo proyecto Origens.

 

 

Joseph Capriati dijo una vez que Marco Carola y tú pusisteis a Nápoles y al techno napolitano en el mapa. Una frase potente…

Primero, gracias a Joseph por sus palabras. Marco y yo fuimos sólo parte de la historia. Somos una parte importante, pero no los únicos personajes de esta película. Lo que creó algo único en Nápoles fue el constante intercambio e influencias recíprocas entre los distintos artistas. La relación entre todos nosotros hizo de nuestro movimiento un movimiento muy fuerte y especial. Rino Cerrone, Danilo Vigorito, Davide Squillace… Todos compartíamos absolutamente todo: conocimiento, trucos, prácticas en el estudio… Es la única manera de crear algo que pueda perdurar con el paso del tiempo.

 

¿Dónde hallaste tus primeras influencias y cuáles fueron?

Tenía 10 u 11 años cuando empecé a escuchar música asíduamente. Mi madre solía tocar la guitarra y mi hermano siempre estaba escuchando música en casa. Nombres como Kraftwerk, Depeche Mode o New Order fueron mis primeras aproximaciones a la música electrónica. Más tarde, empecé a salir a los clubs y fue entonces cuando cambió completamente mi visión y cuando mis bases comenzaron a crecer.

 

En la carrera de un DJ siempre existe el día que lo cambió todo…

No tengo dudas sobre el mío. Tenía 20 años y viajé a Francia para asistir a una fiesta en un coliseo romano con Björk actuando en directo y con Jeff Mills pinchando. Yo ya pinchaba en aquel momento, pero sólo tenía Chicago Techno en mi Rekordbox. Después de aquel día, llamé a mi madre y le conté que me había dado cuenta de que tocar música es lo que yo quería hacer en mi vida. Así, empecé a investigar sobre distintos estilos y mi carrera como selector empezó.

 

 

Entonces, Jeff Mills es una de tus grandes influencias.

Absolutamente. Aquel día, cometió algunos ligeros errores, pero la música que puso fue simplemente de otro planeta. Aún hoy en día, Jeff Mills es una de mis mayores inspiraciones.

 

¿Cuáles más hay?

¿A parte de Jeff Mills? Maradona, ¿quizás? (risas) Bueno, y también Michael Jackson cuando yo era un niño.

 

Me atrevo a decir que Italia, tu país, es el único que le ha puesto su propio nombre a un género de música electrónica (italo-disco). Una vez, dijiste que no crees que haya una relación muy fuerte entre la época dorada del house y el disco en Italia y el surgimiento de la escena techno napolitana.

Los movimientos italo house y disco no fueron importantes para los sistemas de producción de la posterior escena techno napolitana. Simplemente, nos dieron una razón más para escapar del enfoque de Nápoles y convertirnos en internacionales. El único modo de lograr ser famosos fuera es empezando con nuestra propia música y nuestros propios sellos, que es exactamente lo que hice. En este sentido, el italo house y disco nos enseñaron que crecer en otros países y alcanzar escenas extranjeras era posible. También muchos artistas de esos movimientos acabaron pasándose a la escena techno napolitana. Se convirtieron en una especie de puerta hacia nuestro movimiento.

 

 

¿Era fácil comprar vinilos en aquel momento en Nápoles?

No mucho, la verdad. Sólo teníamos dos tiendas y uno debía hacerse amigo de los propietarios para que estos reservaran los mejores vinilos. Solía viajar mucho a Roma con Marco (Carola), o incluso a Londres, a buscar nuevos vinilos.

 

Es una pena que los DJs de hoy en día no hagan más eso, ¿no crees?

Es que no necesitan hacerlo. Sólo necesitan buscar en internet y descargar en varios segundos. Tal vez estemos perdiendo el valor de lo que significa la búsqueda. Y eso podría llevarnos a perder lo más preciado. Si no tienes que invertir energía, tiempo o ni siquiera dinero para hacerte con música nueva, probablemente la música en sí pierda valor para esos artistas. Debemos tener mucho cuidado con eso.

 

¿Cómo definirías a alguien interesado en música electrónica (en términos generales) lo que hace al techno napolitano diferente a otros estilos de techno?

No me gusta compararlo a otros géneros. Nosotros le damos al techno un enfoque mucho más funky, añadiendo algunos aromas latinos, percusiones y también utilizando algunos aparatos, por ejemplo compresores, como instrumentos.

 

 

Para las nuevas generaciones, debe de ser difícil creer que Marco Carola fue, junto a ti, uno de los instigadores del movimiento techno en Nápoles. ¿También crees que Marco ha cambiado muchísimo su enfoque sobre la música underground de club?

Es evidente que ha cambiado. No voy a descubrir nada nuevo por decirlo. Pero, si él es feliz y realmente cree en lo que está haciendo, ya me está bien. En este mundo, hay espacio para todos. Pero, por supuesto, el movimiento techno pierde a un gran talento, especialmente como productor. Insisto: estoy muy feliz por él, si veo que él también lo está.

 

Entonces, musicalmente, ¿echas de menos al Marco Carola de antes?

Absolutamente, pues era un amigo y un compañero con el que trabajé en mis inicios. Su aportación a la escena fue inmensa en su día. Cuando conocí a Marco, él venía del house, no del techno, así que ahora quizás está, simplemente, volviendo a sus orígenes. Uno nunca sabe. Lo más importante es amar lo que uno hace, sea lo que sea.

 

Marco Carola, durante uno de sus últimos shows con MusicOn en Amnesia, antes del cambio a Pacha. | Imagen: © Amnesia Ibiza 

Eres tanto DJ como productor. Son dos profesiones muy distintas, aunque parece que, hoy en día, la segunda no puede suceder sin la primera. ¿Eso es bueno?

Debemos aceptarlo. Ya era así antes. Para darme a conocer en el extranjero, también tuve que empezar a producir mis propios temas en mis inicios. Es crucial saber estar presente en ambas caras de la moneda. Soy DJ porque eso me hace ser mejor productor, del mismo modo que soy productor porque eso me hacer ser mejor DJ.

 

Dejaste de actuar durante casi 15 años. ¿Dejaste también de producir música durante ese periodo?

Sí, me tomé un descanso para centrarme en mí y para recuperarme. Fue como una terapia. La música fue simplemente un modo de llegar a donde pretendía. Si ahora estoy aquí, hablándote, es porque me he recuperado por completo. Así que puedo decir que encontré lo que buscaba.

 

Recientemente, volviste a escena con un set a tres canales y a vinilos en el Metro Dance Club de Alicante, presentando tu nuevo concepto Origens. Creo que el nombre habla por sí solo…

Una de las cosas que estoy tratando de hacer últimamente es recordar exactamente cuál era mi motivación, la manera en la que solía moverme y pinchar cuando tenía 25 años, por ejemplo. Era un chaval sin miedos. Sólo quería empujar más y más. Con Origens, busco eso. Mezclo con tres tocadiscos e intento abandonar mi zona de confort para alcanzar así una creatividad mayor y ser más activo en cabina. Tocando a tres vinilos, apenas tengo tiempo para ni siquiera tomarme una copa. Las distracciones no están permitidas. Es un modelo que me exige muchísimo y eso es justo lo que necesitaba para poder estar de vuelta.

 

Gaetano Parisio, durante la presentación de su show Origens en el Metro Dance Club de Alicante. | Imagen: © Metro Dance Club 

¿Qué tal fue la noche?

Toqué dos horas y la reacción del público fue increíble. El club es histórico y pude notar que había cultura detrás. La gente quedó realmente impresionada. Creo que nunca vieron a alguien pinchar a tres vinilos. Sentía mucha curiosidad antes del set y quedé muy feliz con mi show tras el mismo.

 

¿Qué podemos esperar de Gaetano Parisio y Origens a partir de ahora?

¡Encontré el pastel en la nevera y ahora quiero terminármelo! (risas) Seguiré trabajando en esto. Mi equipo cree en mi visión y yo estoy muy agradecido a toda esta gente que me ha dedicado tanto tiempo y energía para preparar esto. Soy consciente de la responsabilidad que recae sobre mí, y ya no sólo por mí, sino por todos aquellos que trabajan para mí. Me siento muy, muy optimista.

 

Volviendo a tu estudio, ¿produces de manera similar a como lo hacías antes o has cambiado algo – tanto en las técnicas de estudio como en el resultado final en términos de sonido?

He cambiado mi forma de hacer música en estos últimos dos años. No quería emular lo que hacía en el pasado. Las cosas cambian y hay que adaptarse. Hay dos formas de ser reconocido como productor: por tu estilo y por los sonidos que salen de tu estudio. Tengo algunas pequeñas técnicas con ciertas máquinas que me hacen reconocible. Me di cuenta de ello cuando volví a encender de nuevo el aparato en cuestión tras el parón. Hoy en día, los productores tienen demasiadas cosas trabajando al mismo tiempo en su ordenador. Yo creo que es importante centrarse en aquellas que realmente te hacen especial.

 

Gaetano Parisio, en su estudio en Barcelona. | Imagen: © Phlame 

Entonces, intuyo que estás planeando lanzar música pronto.

Sí. Y será con el mismo concepto detrás. Por eso, mantengo los mismos sellos. Si cambiase mi visión, cambiaría también mis sellos y crearía nuevos. Pero, si mi visión sigue siendo la misma, también los sellos deben perdurar. Reactivaré dos de mis tres etiquetas: ART y Conform. ART es mi sello personal. Sólo yo publico música en él. Para Conform, he seleccionado 10 temas de mi catálogo y he pedido a artistas que creo que han sido fieles a la música durante estos 10 años que reediten mi música antigua. Publicaré tres o cuatro vinilos, pero mi viejo catálogo será también lanzado por primera vez en digital, por lo que estará también al alcance de las nuevas generaciones.

 

¿Podrías revelarnos algunos de los nombres involucrados en este lanzamiento en Conform?

Claro. Algunos de ellos son Dave Clarke, Oscar Mulero, Ben Sims, James Ruskin, The Advent, Sterac, Truncate, Jonas Kopp, Cari Lekebusch, Steve Bicknell, Alexander Kowalski, Danilo Vigorito… Los llamé a todos personalmente después de mis 15 años de parón y todos se mostraron inmediatamente súper felices de ayudarme. Y eso fue lo que más me motivó. Nada me hace más feliz que sentirme respetado por aquellos que comparten mi misma profesión, mi misma pasión.

 

Debe de ser emocionante volver a la escena tras tantos años y ver que la misma gente sigue ahí, trabajando y construyendo sus sonidos siendo fieles a su idea musical.

Eso es exactamente lo que dije en un post en Facebook hace algunos días: esto será un tributo para todos ellos, para todos aquellos artistas a los que tanto respeto. No será un tributo a mi persona, sino de mi persona hacia ellos. Todos suponen una gran inspiración para mí.

 

 

PRÓXIMAS FECHAS DE GAETANO PARISIO

(Imagen de Portada: © Phlame)

 

Comments

Entrevista a Coyu: “Hoy en día, te valoran más por lo que posteas, que por tu música o tu talento como DJ”

Iván Ramos, más conocido como Coyu, nació en la Barcelona de 1985, cuando aún no existían ni los smartphones, ni las redes sociales. En aquella época, la inmensa mayoría de la población no sabía acerca de las ventajas o razones que podían llevar al veganismo. No se hablaba del cambio climático y géneros musicales como el tech-house o el techno apenas resonaban en la lejanía. Pese a todo ello, Coyu quiso dedicarse a la música. Comenzó como periodista, luego se pasó a la promoción y, finalmente, encontró su lugar en el estudio de producción y en las cabinas. 34 años después, Coyu atesora ya tres apariciones en Sónar, múltiples visitas a las mejores escenas del mundo, tres temporadas con su propia fiesta en Ibiza, un sello referente y un liderazgo latente en movimientos veganos y animalistas. Coyu es un tipo amable, campechano y humilde. Y, sobre todo, un tipo muy interesante.

 

 

Creaste Suara en 2008, con apenas 23 años. ¿Fue tu primer gran paso o hubo otros previos?

En realidad, Suara nació como un subsello, pues mi sello principal era Atypical Farm, creado un año antes, en 2007. Ese también fue un momento importante. Suara creció tanto que tuve que dejar morir Atypical Farm y dedicarme exclusivamente a Suara. Antes, había trabajado como periodista musical y había empezado a formarme como DJ y productor. Siempre tuve claro que esta era mi industria, así que me involucré desde pequeño: periodista, locutor de radio, programador, fundador de un sello… y, finalmente, DJ.

 

Produjiste tu primer gran éxito, “El Baile Alemán”, durante una visita a tu amigo Edu Imbernon en Berlín. Sin embargo, tú has seguido siempre atado a Barcelona. ¿Es una de las mejores ciudades para vivir dedicándose a la música electrónica?

Sí, Barcelona es la mejor ciudad de España para dedicarse a esto y también una de las mejores de Europa. Su escena de clubs está muy afianzada y los mejores DJs del mundo están siempre viniendo por aquí. Incluso en cuanto a tiendas de discos estamos ahí arriba. Tener festivales como Sónar también ayuda mucho, ya que nos ha abierto puertas a los barceloneses a la hora de escuchar música que no se escucha durante el resto del año.

 

 

Ya que hablas de Sónar: venimos de celebrar su 26ª edición. Anteriormente, ya has dicho que para ti es “el festival”. ¿Qué es lo que lo hace especial?

Para los que somos de Barcelona, Sónar es siempre muy especial. Fue mi primer festival. Corría el año 2004 y yo tenía apenas 18. Allí, vi por primera vez a leyendas como Massive Attack, Miss Kittin o Carl Cox. Y pensé, como muchos, “algún día me gustaría actuar aquí”. Con el paso de los años, lo conseguí – he actuado tres veces -, siendo uno de los artistas locales que más veces ha actuado en el festival. Sónar tiene, además, un componente educativo que pocos tienen, sobre todo durante el día. Apoya música minoritaria, de países remotos y escenas pequeñas, y les da una oportunidad ante un público inmenso. Hay muchas cosas que lo hacen especial.

 

Desde la perspectiva de un DJ, ¿Sónar es el festival más importante del mundo o es desde la perspectiva barcelonesa que lo vemos de manera desvirtuada?

Es uno de los mejores, sobre todo si eres DJ. Es donde más ilusión me hace actuar. También lo hace muy especial todo lo que sucede a su alrededor. La gente de fuera se siente más atraída también por la OFF Week, hecho que no tienen otros como Awakenings o Time Warp. La gente de la escena puede venir cinco o seis días a Barcelona a disfrutar de la ciudad. Es uno de los puntos relevantes en la agenda de cualquier DJ o de cualquier trabajador de la escena, al igual que lo es el ADE o que lo era la Music Winter Conference de Miami. Lo que hace a Sónar distinto de ADE es que la gente viene menos al negocio. Se hace en junio, tras ocho meses de frío y cielos grises en Europa, y la gente viene a por sus primeros días de verano con un espíritu festivo y feliz.

 

Tú actuaste en Sónar en 2012, cuando tu sonido aún abrazaba la personalidad más tech-house del clubbing. ¿Cómo recuerdas aquella sesión?

Actué en 2012, 2013 y 2016. Yo pinchaba tech-house, pero aquella sesión tuvo poco de ese estilo. Yo nunca he tenido un sonido muy propio. Cuando hacía mis fiestas en Apolo, pinchaba música mucho más oscura, más techno y electrónica, porque el público me lo reclamaba. Lo mismo sucedió en Sónar. Sabía que la gente necesitaría un sonido de festival, de espacio grande. Vi quién actuaba antes y después y di ese servicio de DJ entre actuaciones. Después de mí, llegaba Richie Hawtin como cabeza de cartel. Así que hice mucha electrónica, mucho techno y, sí, también algo de tech-house. Pero puedo pinchar de todo: disco, progressive house… Todo depende del espacio y del momento.

 

 

Ha cambiado mucho tu estilo – y el de todo el sello – desde entonces. En su día explicaste que el tech-house se comercializó demasiado y que ya no te sentías cómodo en ese terreno. ¿Lo sigues viendo todo igual? ¿Eres más feliz ahora, más cerca del techno?

Sí. Hace unos años, no me habría imaginado pinchando a 138 bpm. Ahora, me siento más maduro. Siento que el público me conoce y sabe que puedo acelerar la pista en función de la situación. Puedo poner música muy oscura o más groovie, más melódica o más áspera. Depende del momento. Como productor, estoy más enfocado en el sonido techno, intentando que haya un balance entre lo que es el underground y lo que el mercado pide.

 

En su día temías que ello conllevara peores resultados en términos de visibilidad, ya que es un género más underground y con menos mercado. ¿Cuál es el balance dos/tres años más tarde?

Dimos el cambio en el verano de 2016. Estábamos reformando la Suara Store y aprovechamos para reformar también el sello. En aquel momento, éramos el sello número 1 de tech-house, pero yo me había cansado del género. Con los años, soy consciente de que hemos tenido pérdidas en el mercado, pero me siento más seguro como artista. Ahora, puedo llevar mi carrera por donde realmente quiero. Antes, sentía que era la escena o el público quien me llevaba a mí. Ahora, soy yo quien lleva a mis fans. Si me seguís, fantástico. Si no, hasta otra. Antes, tenía ese miedo. Antes, me daba miedo tocar algo que no gustara. Ahora, no. Ahora, me intento adaptar, pero con unos límites. Antes, no había límites. Y llegaba a hacer cosas que no me gustaban. Ahora, todo lo hago convencido.

 

 

Hablemos de Feline, un sello paralelo enfocado en el talento local y en el formato vinilo. ¿Hay diferencias entre Feline y Suara a nivel de estilo?

Feline nació para dar oportunidades a artistas locales que, aunque son ya conocidos, aún no tienen ese respaldo. Sin embargo, tras la quinta referencia, que era de ORBE, hemos decidido cerrar. Todo lo que hemos intentado para ayudar a la escena local no ha sido suficiente. El proyecto ha durado cuatro años. En el recuerdo quedan estas cinco referencias en vinilo, como homenaje también al formato con el que yo me formé.

 

Siempre has defendido el uso de vinilos y, de hecho, creo que te gusta utilizarlos de vez en cuando. ¿Pueden perderse facultades si se abandona su uso o es algo que se recuerda para toda la vida?

Lo uso de vez en cuando y sí, se pierden facultades. Hace unos meses, organicé una fiesta all night long en el Moog para celebrar mis 15 años como DJ. La mitad de la sesión fue a vinilos y, si la escuchas, hay mezclas muy forzadas, que cuestan de digerir. Yo ni siquiera uso CDJs normalmente. Pincho con Traktor y laptop.

 

 

Una de las fechas más polémicas en tu carrera fue aquel set en el Ultra Music de Miami del año pasado, en el que apareciste con un mixer, un X1 y el laptop con Traktor. ¿Entendiste las críticas?

Como te decía, yo siempre pincho con ordenador, X1 y mixer. Desde hace algún tiempo, he incorporado la RMX para aplicar efectos. Mi set-up es muy sencillo y simple. Es el set-up con el que más puedo aportar como DJ a una fiesta. Por no llevar mucha maquinaria, no significa que no puedas dar lo mejor de ti mismo. Mi set-up es minimalista, pero puedo ofrecer mucho. Hay gente muy pesada con el tema de pinchar sin CDJs. Hoy en día, pinchar con CDJs es muy sencillo. Que sean pesados exigiendo vinilos, aún lo entiendo. Pero que, en 2019, aún haya gente que se cuestione que un DJ pinche con CDJ o con Traktor es increíble. Cada uno tiene libertad para crear lo que considere oportuno. Lo importante es lo que suena a través de las máquinas y no las máquinas en sí.

 

¿Puede ser que todo lo que haga un DJ sobre un escenario esté, hoy en día, demasiado expuesto y sobreanalizado? ¿Puede eso hacer que el artista se autoexija más?

En absoluto ayuda a autoexigirse. La autoexigencia se la pone uno mismo según donde actúe. Hay que saber tomarse bien esto de las redes sociales. A mí, no me suma mucho, pero es por mi personalidad. No tengo soltura ante las cámaras y eso me cuesta. Lo hago, pero por obligación y porque me gusta interactuar con el público. Hoy en día, te valoran más por lo que posteas que por tu música o tu talento como DJ. O entras dentro de la maquinaria del posteo en redes, o parece que no estés dentro de la escena. Si no posteas tus fechas, parece que no tengas fechas. A mí me cansa postear por necesidad. O lo haces, o estás jodido. Vale más eso que tu última producción.

 

En su día, Suara tuvo su propia fiesta en Ibiza. ¿Estado actual?

Es difícil que volvamos. Aquello fue en 2014, 2015 y 2017, con una fiesta semanal en Ibiza. Es difícil volver porque Ibiza ha cambiado mucho y va a seguir cambiando – y parece que para peor. Una marca pequeña como la nuestra ya no tiene espacio allí. Ahora se llevan las grandes marcas, los grandes DJs, los Top-50. O eres top-50, o no vendes y los promotores en Ibiza quieren vender tickets más que en otro lugar en el mundo porque la competencia allí es la más feroz del mundo. En Ibiza hay mucha presión negativa como artista, además. Se trabaja mal y no te lo ponen nada fácil. La gente con la que deberías trabajar codo con codo por el bien de la fiesta son los mismos que acaban imposibilitando que la fiesta vaya bien. Nuestras experiencias no son las más positivas allí, aunque aprendimos muchísimo. Ibiza es como hacer la mili. Vas hecho un niño y vuelves hecho un hombre. Es una jungla, sálvese quien pueda. A base de golpes, aprendes muchísimo.

 

 

Productor, selector, DJ y dueño de un sello discográfico, una tienda de ropa y una fundación de acogida de gatos. ¿Tus días tienen más de 24 horas o hay secreto?

El secreto es echarle horas. Poco descanso, intentar aprovechar bien todas las horas y saber delegar a la gente que me rodea – eso he ido aprendiéndolo con el paso de los años, no siempre hay que estar en todas las tomas de decisión. Obviamente, no meto en el estudio todas las horas que me gustaría, pero es un hándicap con el que vivo.

 

¿Qué te identifica con los gatos? ¿Por qué ellos y no otros?

Conocí a mi novia hace 15 años. Ella me introdujo en el mundo de los gatos y me enseñó como interactuar con ellos. Me enamoré. Es el tipo de animal que más se asemeja a mi personalidad. Me siento muy cercano a su forma de pensar o actuar. Me encantan los perros también, pero veo pocas diferencias entre los perros. En cambio, veo muchas entre los gatos. Si tú le das una patada a un gato, se acordará toda la vida, al igual que una persona. Podrá perdonarte, pero nunca olvidarlo. Esa complejidad es lo que más me atrae de ellos. Son seres maravillosos.

 

La acogida de la Suara Foundation en la industria fue súper positiva desde el primer día.

¡Sí! Es normal… ¿A quién no le gustan los gatos? La gente ve todo lo que hacemos por ellos y nos apoyan. Nombramos a los gatos con nombres de DJs y eso ha hecho también que muchos artistas se hayan involucrado. Amelie Lens, The Black Madonna o Patrice Bäumel son algunos de los que nos han ayudado para curar a sus gatos tocayos, por ejemplo. Muchos otros DJs han pasado por la Cat House a vernos. Es muy bonito.

 

 

En tu rider siempre pides una ayuda para los gatos…

No lo exijo, pero sí, en mi rider siempre pido que se incluyan 10kg de pienso para gatos. Así, ese promotor puede ir al día siguiente a la asociación más cercana para entregar la comida. Es un detalle, pero lo hago para que la gente coja consciencia y vea que los DJs tenemos ciertas demandas, pero que también pueden utilizarse para buenos fines.

 

Lo que quizá muchos no saben es que los gatos andan sueltos por la Cat House y cualquiera puede venir a conocerlos. ¿Hay algún veterinario o experto en conducta animal que avale todo esto?

Tenemos tres gatos residentes: Maceo, Dixon y Bagheera. Viven aquí desde el primer día y no se van a dar en adopción. Ellos ayudan a que los nuevos se integren cuando dan el paso de la calle a la Cat House. Mi novia es veterinaria felina, al igual que Mariana, la encargada. Si Suara Foundation es lo que es, es gracias a ellas.

 

 

Por último, como animalista que eres, te quería preguntar: ¿qué opinas sobre la entrada a caballo de Cecilio G en este último Sónar?

Yo no lo sabía y me enteré por mi novia. Yo, como vegano y animalista que soy, estoy en contra del uso de los animales ya sea para comida, ocio o cualquier tipo de acto que no conlleve un hábitat natural del animal. No puedo estar a favor de lo que hizo este artista.

 

¿A quién ves más culpable? Sónar aún no se ha pronunciado al respecto…

En cuanto a Sónar, yo entiendo que algo así pueda vender, como vendió en su día que David Guetta entrara a Pacha a caballo. Sónar no lo necesita, pero estamos aún con mucho camino por recorrer en el campo de la sensibilización respecto a los animales. Cada vez, habrá más respeto por los animales. Se necesita más tiempo. Yo empecé a ser vegano hace año y medio, así que tampoco puedo permitirme evangelizar a todo el mundo. El artista que canta bien o que actúa bien no necesita caballos.

 

 

PRÓXIMAS FECHAS DE COYU

(Imagen de Portada: © Phlame)

 

Comments