Barcelona lanza la segunda edición de los Pressupostos Participatius con 30 millones de euros para proyectos vecinales

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha la segunda edición de los Pressupostos Participatius, una iniciativa que permitirá a los ciudadanos decidir cómo invertir 30 millones de euros del presupuesto municipal en proyectos de inversión para los distritos entre 2024 y 2027. Este proceso, que ha sido consolidado como un pilar de la democracia participativa en la ciudad, se desarrollará hasta abril de 2025 a través de la plataforma digital decidim.barcelona.
» width=»1024″>Un ejercicio de participación ciudadana
Con los Pressupostos Participatius, los vecinos de Barcelona pueden proponer, priorizar y votar proyectos de inversión que se llevarán a cabo en sus distritos. Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer la participación ciudadana y garantizar que las decisiones sobre el gasto público reflejen las necesidades reales de la comunidad.
En esta edición, los debates y la recogida de propuestas se llevarán a cabo durante los meses de octubre y noviembre de 2024, tanto de forma presencial en los distritos como en línea a través de la plataforma decidim.barcelona. Además, el Ayuntamiento realizará una evaluación técnica de los proyectos para garantizar su viabilidad y asegurar que puedan ejecutarse dentro del plazo establecido.
Proyectos de inversión viables y sostenibles
Para participar, las propuestas deben cumplir ciertos requisitos. Los proyectos deben ser viables, de competencia municipal y de interés general, y deben tener un impacto directo en los distritos. Además, se priorizarán aquellos proyectos que promuevan la sostenibilidad y no contradigan planes urbanísticos ya aprobados.
Las categorías de proyectos que pueden presentarse incluyen:

Mejora del espacio público, como la creación o mejora de zonas verdes, mobiliario urbano o instalaciones deportivas.
Mejora de equipamientos municipales, que incluye proyectos de accesibilidad, eficiencia energética o instalación de espacios de sombra.
Adquisición y rehabilitación de bienes, como proyectos de rehabilitación de edificios o adquisición de solares para usos públicos.

Cada distrito recibirá entre 2 y 3,6 millones de euros, distribuidos de manera equitativa en función de criterios como la renta, el número de habitantes o la superficie del distrito.
Un proceso en seis fases
El desarrollo de los Pressupostos Participatius se llevará a cabo en seis fases:

Debate y recogida de proyectos (octubre – noviembre 2024): Los ciudadanos podrán presentar propuestas en debates presenciales o en línea.
Valoración técnica (diciembre 2024 – enero 2025): Los equipos técnicos municipales evaluarán la viabilidad de las propuestas.
Priorización (febrero 2025): Los vecinos podrán dar su apoyo a las propuestas más relevantes, y solo las 25 con más apoyos pasarán a la siguiente fase.
Concreción de los proyectos (febrero – marzo 2025): Se trabajará en los detalles técnicos de los proyectos seleccionados.
Votación final (abril 2025): Los ciudadanos votarán las propuestas finalistas, y las ganadoras serán las que se ejecutarán entre 2024 y 2027.
Seguimiento (abril 2025 – mayo 2027): Se garantizará la participación ciudadana y la transparencia durante la ejecución de los proyectos seleccionados.

Un compromiso con la inclusión y la participación universal
Uno de los objetivos clave de esta segunda edición es garantizar que la participación sea universal e inclusiva. Se han organizado sesiones específicas para colectivos con necesidades especiales, así como para infantes y jóvenes, asegurando que las propuestas reflejen la diversidad de la población barcelonesa. Esta perspectiva inclusiva garantiza que los proyectos elegidos beneficien a todos los ciudadanos, independientemente de su situación.
Una herramienta digital que impulsa la participación
El proceso participativo se desarrollará principalmente a través de decidim.barcelona, una plataforma digital de software libre utilizada en más de 30 países. Con más de 3,5 millones de participantes a nivel mundial, de los cuales 115.000 son de Barcelona, esta plataforma permite a los ciudadanos proponer, debatir y votar los proyectos que consideran más importantes para su comunidad.
Con esta nueva edición de los Pressupostos Participatius, el Ayuntamiento reafirma su compromiso con una gestión pública abierta, transparente y participativa. La experiencia adquirida en la primera edición de 2020, en la que se presentaron 2.000 propuestas y se ejecutaron 72 proyectos seleccionados, ha permitido mejorar los mecanismos para fomentar la participación de todos los ciudadanos.
Un legado de participación ciudadana
Este proceso de participación arranca coincidiendo con la finalización del período de Barcelona como primera Capital Europea de la Democracia, un reconocimiento que la ciudad recibió gracias a su modelo participativo. Desde el otoño de 2023, se han celebrado más de 100 eventos y procesos participativos, consolidando a Barcelona como una referencia internacional en democracia participativa.
Con los Pressupostos Participatius, los ciudadanos tienen una oportunidad única para ser protagonistas en la toma de decisiones que afectan directamente su vida cotidiana y el futuro de la ciudad. El Ayuntamiento invita a todos los barceloneses a participar activamente en este proceso, que no solo mejorará la ciudad, sino que también fortalecerá los lazos de democracia local.

Mejoras en Can Baró: un proyecto ambicioso para transformar dos calles clave del barrio

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha un ambicioso plan de reforma en el barrio de Can Baró, centrado en los carrers Albert Llanas y Miquel dels Sants Oliver. Esta intervención, que cuenta con un presupuesto total de 2,52 millones de euros, promete cambiar la cara de estas dos calles, con un enfoque en la accesibilidad, la seguridad y la sostenibilidad. El proyecto se financiará parcialmente a través del Pla de Barris de Can Baró, así como con los ingresos provenientes del retorno social del Park Güell. Con una duración prevista de 16 meses, este esfuerzo busca resolver problemas de infraestructura, mejorar la movilidad peatonal y optimizar el espacio público.
» width=»1030″>Un proyecto necesario para el barrio
El estado actual de las calles Albert Llanas y Miquel dels Sants Oliver no está a la altura de las expectativas de un barrio en crecimiento. Las aceras estrechas dificultan la movilidad, especialmente para personas con movilidad reducida o familias con cochecitos de bebé. Además, el diseño actual no garantiza una circulación segura para peatones ni para vehículos. Estas deficiencias se suman a las redes de servicios obsoletas, como el alcantarillado y el sistema de iluminación pública.
La intervención abarca un total de 5.900 metros cuadrados, lo que representa una gran superficie de mejora dentro del barrio. Las aceras se ampliarán para cumplir con el estándar mínimo de 1,80 metros de ancho, mejorando así la accesibilidad. Esta ampliación será posible, entre otras cosas, gracias a la reducción de espacios destinados al estacionamiento de vehículos. Actualmente, hay un total de 57 plazas de aparcamiento para coches y 49 para motos, pero tras la reforma, quedarán disponibles 22 plazas para coches y 68 para motos. Esto refleja un claro esfuerzo por priorizar la movilidad peatonal sin descuidar las necesidades de los residentes.
Seguridad y accesibilidad como prioridades
Uno de los elementos más destacables del proyecto es el esfuerzo por incrementar la seguridad vial, sobre todo en los puntos cercanos a zonas escolares. Por ejemplo, en el tramo del carrer Miquel dels Sants Oliver, entre Anna Maria Matute y Albert Llanas, se implementará una plataforma única que mejorará la seguridad de los peatones, especialmente a la salida de la escola bressol. En esta zona, se establecerá un límite de velocidad de 10 km/h, garantizando un entorno más seguro tanto para los niños como para los vecinos.
Además, se instalarán pasos de peatones elevados en la calle Albert Llanas para reducir la velocidad de los vehículos. Esta medida busca hacer la calle más segura, dando prioridad a los peatones y reduciendo el riesgo de accidentes. En un barrio donde la morfología dificulta una circulación fluida, este tipo de intervenciones es fundamental para garantizar una convivencia armónica entre vehículos y peatones.
» width=»1030″>Mejoras en la infraestructura: más allá de las aceras
El proyecto no solo se enfoca en la ampliación de aceras y la mejora de la movilidad, sino que también incluye una renovación completa de la infraestructura subterránea y de servicios. Se llevará a cabo el soterramiento de los servicios, eliminando los postes y cables aéreos que actualmente afectan la estética del barrio. Esta medida no solo mejora el paisaje urbano, sino que también reduce el riesgo de accidentes eléctricos y de interferencias con la vegetación.
Otra de las prioridades es la rehabilitación de la red de alcantarillado, que será completamente renovada para cumplir con los estándares actuales. De esta forma, se solucionarán problemas históricos relacionados con las inundaciones y la acumulación de residuos en la zona. Asimismo, el sistema de iluminación pública se actualizará, instalando luces más eficientes y sostenibles.
Además, el proyecto incluye la mejora de las barandas y los puntos de protección en las calles, para garantizar la seguridad tanto de peatones como de vehículos en las zonas con mayor pendiente. Se conservará la vegetación existente y se rehabilitarán las pequeñas zonas verdes del entorno, haciendo del barrio un espacio más agradable para sus habitantes.
Un impacto directo en la vida de los vecinos
La reforma de las calles Albert Llanas y Miquel dels Sants Oliver supone un reto logístico y social para el barrio de Can Baró. La duración estimada de las obras es de 16 meses, un periodo considerable en el que la vida diaria de los vecinos se verá afectada. Sin embargo, el regidor del distrito de Horta-Guinardó, Lluís Rabell, ha expresado su confianza en que los beneficios superarán con creces las molestias temporales.
“La reforma integral del carrer Albert Llanas responde a la necesidad de mejorar la accesibilidad, ampliar y hacer más transitables las aceras, y poner al día el alcantarillado y los servicios básicos”, ha comentado Rabell. Además, el regidor ha señalado que el Ayuntamiento es consciente de la importancia de disponer de suficientes plazas de aparcamiento en un barrio con las características morfológicas de Can Baró. En este sentido, Rabell ha asegurado que se está trabajando en una solución que permita, al menos, mantener el número actual de plazas de aparcamiento y mejorar el acceso a las mismas.
Un proyecto pensado para el futuro
El Ayuntamiento de Barcelona, a través de este proyecto, está apostando por una ciudad más accesible y sostenible. La reforma de las calles Albert Llanas y Miquel dels Sants Oliver es solo una parte de un plan más amplio para mejorar la calidad de vida de los residentes de Can Baró. Este enfoque no solo se centra en resolver problemas actuales, sino en anticipar las necesidades futuras de la ciudad.
El uso de fondos del Pla de Barris de Can Baró y del retorno social del Park Güell es un ejemplo claro de cómo las inversiones en turismo pueden beneficiar directamente a los residentes. El 0,9 millones de euros que provienen de las entradas del Park Güell se reinvierten en el propio barrio, lo que genera un círculo virtuoso de desarrollo económico y social.
En definitiva, esta intervención en Can Baró no solo mejorará la movilidad y seguridad en las calles Albert Llanas y Miquel dels Sants Oliver, sino que también contribuirá a la renovación urbana de un barrio con gran potencial. Las mejoras en la infraestructura, la ampliación de aceras y la modernización de los servicios crearán un espacio público más habitable, seguro y estéticamente agradable para todos los que viven y transitan por la zona.

Descubriendo el Parque de la Ciutadella: historia, arte y naturaleza en Barcelona

El Parque de la Ciutadella es uno de los pulmones verdes más importantes de Barcelona, pero también es mucho más que eso. Es un espacio lleno de historia, arte y naturaleza. Construido sobre los terrenos de una antigua fortaleza militar, el parque es hoy en día un refugio de paz en medio del bullicio de la ciudad, y un lugar de encuentro tanto para turistas como para locales. Este espacio verde es una joya escondida que muchos desconocen en profundidad, a pesar de su relevancia en la historia de la ciudad.
El Parque de la Ciutadella tiene un pasado militar
Antes de convertirse en el parque que conocemos hoy, el terreno donde se asienta la Ciutadella fue un símbolo de control y represión. Tras la Guerra de Sucesión Española, Barcelona cayó en manos de Felipe V el 11 de septiembre de 1714, y para mantener el control sobre la ciudad, el monarca ordenó la construcción de una ciudadela militar, conocida como la «Ciutadella». Esta fortaleza, diseñada por el ingeniero militar Joris Prosper Van Verboom, fue construida entre 1716 y 1751 y era un pentágono rodeado de murallas.
Conciertos de música clásica en el Hivernacle del Parque de la Ciutadella
Para su construcción, más de 1.200 casas fueron demolidas y miles de personas fueron desplazadas, principalmente del barrio de la Ribera. Esta decisión dejó a muchas familias sin hogar, sin compensación alguna. La Ciudadela fue vista como un símbolo de represión, y no fue hasta 1869 que finalmente se decretó su demolición tras la Revolución de 1868, cediendo el terreno a la ciudad de Barcelona.
» title=»fuente del Parque de la Ciutadella» width=»960″>El nacimiento del Parque de la Ciutadella

El parque también tuvo un papel clave en la Exposición Universal de 1888, cuando acogió numerosos eventos y exposiciones que atrajeron a visitantes de todo el mundo. Desde entonces, el parque ha sido un lugar icónico en la ciudad, un espacio que une historia y naturaleza en perfecta armonía.
» title=»parlament de catalunya» width=»960″>Arte y escultura al aire libre
Si algo distingue al parque de la Ciutadella, además de su vegetación y su historia, es la gran cantidad de esculturas que alberga.
Algunas de las más destacadas incluyen la estatua ecuestre del General Prim, obra de Frederic Marès, y el desnudo femenino «El desconsol» de Josep Llimona.
Esta última se ha convertido en uno de los símbolos más conocidos del parque.
También hay obras de otros grandes artistas catalanes como Eusebi Arnau, Josep Clarà, Pau Gargallo y Manuel Fuxà, entre otros.
El parque está lleno de rincones que sorprenden al visitante, con bustos de personajes históricos y esculturas que parecen surgir de entre los árboles y senderos.
Entre las esculturas más significativas, el busto de bronce de Bonaventura Carles Aribau, obra de Manuel Fuxà, es uno de los puntos de interés más visitados.
Además, el parque cuenta con una serie de esculturas en honor a personalidades importantes de la cultura catalana, reforzando su importancia como espacio de homenaje y memoria
» title=»Parque de la Ciutadella» width=»960″>Naturaleza en el corazón de la ciudad
Además de su relevancia histórica y artística, el parque de la Ciutadella es un espacio verde en el que abundan especies botánicas de gran valor. Entre los árboles más destacados se encuentran los tilos, las magnolias, los álamos y los plátanos. Estos árboles, muchos de ellos centenarios, ofrecen sombra y frescura en los cálidos días de verano y proporcionan un hábitat natural para la fauna urbana.

Pero quizás el árbol más singular del parque es el Ginkgo biloba, conocido como el «árbol sagrado». Este árbol es una auténtica reliquia viviente, con una historia que se remonta a más de 270 millones de años, y se encuentra cerca de la famosa escultura del mamut, otro de los símbolos del parque.
Un espacio lleno de vida
El parque de la Ciutadella es también un lugar donde se respira vida. Los fines de semana, familias, grupos de amigos y turistas pasean por sus senderos, disfrutan de un paseo en barca en el lago o simplemente se relajan en sus praderas. Además, el parque comparte espacio con el zoológico de Barcelona, lo que lo convierte en un destino perfecto para una visita en familia.
La obra de Gaudí oculta en el Parque de la Ciutadella
Además de sus zonas verdes, el parque alberga importantes instituciones como el Parlamento de Cataluña, ubicado en el antiguo Arsenal de la Ciudadela, y varios museos. El Museo Martorell y el Castillo de los Tres Dragones son dos ejemplos de cómo el parque también cumple una función cultural.
El legado de la memoria
En el parque de la Ciutadella también está la glorieta en homenaje a Sonia Rescalvo Zafra, una mujer transexual brutalmente asesinada en 1991 en este mismo lugar. Esta glorieta recuerda la importancia de la lucha por los derechos humanos y simboliza la resistencia y la memoria en la ciudad.
El parque de la Ciutadella no es solo un lugar de esparcimiento, es un reflejo de la historia de Barcelona.
Desde su origen como fortaleza militar, este parque ha sido testigo de los cambios y las luchas de la ciudad. Con el tiempo, se transformó en un espacio verde lleno de arte y vida.
Hoy en día, es un lugar donde se fusionan el pasado y el presente. Ofrece a sus visitantes una experiencia única de historia, naturaleza y cultura.
En Barcelona renace el Hivernacle en la Ciutadella
Si visitas Barcelona, el parque de la Ciutadella es un destino que no debes perderte. Ya sea para disfrutar de un paseo tranquilo, admirar su rica colección de esculturas o simplemente relajarte bajo la sombra de sus árboles centenarios, este parque tiene algo especial que ofrecer a cada visitante.
Donde esta el Parque de la Ciutadella

Barcelona y la Diagonal: el gran reto de la nueva estación de autobuses

El transporte colectivo por carretera en Barcelona está en el centro del debate, y no es para menos. La ciudad, uno de los principales destinos turísticos y de negocios en Europa, se enfrenta a un déficit de infraestructuras para gestionar adecuadamente el creciente flujo de autobuses interurbanos, nacionales e internacionales. A pesar de la reciente licitación para la redacción del estudio y proyecto de la nueva estación de autobuses en la plaza de Espanya, el problema sigue sin estar completamente resuelto. La Diagonal se ha convertido en el gran punto débil de esta ecuación.
La Diagonal, poco antes de llegar a Francesc Macià | Jordi Otix
Actualmente, el Departament de Territori tiene sobre la mesa tres propuestas que buscan resolver la falta de una infraestructura adecuada en esta arteria clave de la ciudad. Estas propuestas, que deberán ser discutidas con los responsables de Movilidad del consistorio, ofrecen distintas alternativas que varían en ubicación y capacidad de respuesta a la demanda actual y futura.
Un problema de flujos y accesibilidad
El gran reto en torno a la Diagonal es, sin duda, la gestión de los flujos de pasajeros y autobuses. En una ciudad como Barcelona, que recibe 180.000 viajeros diarios en transporte interurbano, es crucial evaluar cómo estas líneas ingresan a la ciudad, cuántas dársenas (espacios para estacionar) son necesarias y qué impacto tienen en la circulación urbana. Además, se debe considerar cómo estas infraestructuras pueden integrarse con el sistema de transporte público ya existente para facilitar la movilidad de los viajeros.
Sin embargo, este problema no solo concierne a las autoridades, sino también a las empresas operadoras de autobuses. Para ellas, el objetivo es claro: sus pasajeros quieren llegar lo más cerca posible del centro. Esto supone un desafío, ya que aunque es necesario descongestionar el núcleo urbano, también se debe garantizar una accesibilidad razonable para los viajeros que prefieren evitar largos desplazamientos desde las terminales.
Las propuestas sobre la mesa: Zona Universitària, Maria Cristina y Francesc Macià
El estudio preliminar realizado por Barcelona Regional (BR) contempla tres ubicaciones clave para la futura estación de autobuses en la Diagonal. Cada una con ventajas e inconvenientes, pero todas con el objetivo de mejorar la conectividad y aliviar la presión sobre las infraestructuras actuales.
TMB utiliza un sistema de telemetría para rastrear sus autobuses en Barcelona

Zona Universitària: La opción más perimetral de las tres, ubicada junto a la Facultad de Empresariales y la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). Este proyecto plantea dos niveles: uno con 39 dársenas y otro destinado a un aparcamiento ‘park&ride’ para 400 vehículos. Desde aquí, los viajeros podrían continuar su trayecto en metro (L3 y L9), tranvía o autobuses urbanos. Sin embargo, según las simulaciones de crecimiento, esta opción se quedaría un 30% por debajo de la capacidad necesaria en el escenario más optimista.
Maria Cristina: Una ubicación más cercana al centro, frente a la sede de La Caixa en la Diagonal. Este proyecto contempla 24 dársenas, lo que resultaría insuficiente para la demanda actual, quedándose un 25% por debajo de la capacidad requerida. Aunque mejor ubicada que la propuesta anterior, este proyecto presenta desafíos de espacio que requerirían duplicar la capacidad para asumir la demanda proyectada.
Francesc Macià: La opción más céntrica, situada en la Diagonal justo antes de la plaza Francesc Macià. Aunque el metro más cercano está a unos 500 metros (Hospital Clínic, L5), se espera que para cuando la estación sea una realidad, ya esté en funcionamiento el ramal de FGC que conectará las líneas del Llobregat y Anoia con las del Vallès. Esta propuesta incluye dos opciones: una planta con 34 dársenas o un diseño de dos niveles con 25 dársenas de parada y 25 de regulación cada uno. Esta última opción es la única que podría asumir el escenario más optimista de crecimiento del bus interurbano.

Un contexto de crecimiento y necesidad de infraestructura
El transporte por carretera en Barcelona sigue siendo esencial, y se espera que la demanda crezca significativamente en los próximos años. La previsión de aumento de las líneas interurbanas y nacionales, sumada a la concesión territorial que debería ser una realidad para 2028, apunta a un crecimiento sostenido del transporte por carretera. Esto, a su vez, requiere una planificación estratégica que permita descongestionar las vías de acceso a la ciudad, como la Meridiana, la Gran Via y, por supuesto, la Diagonal.
Desfile de autobuses clásicos en Barcelona para viajar a través del tiempo
La situación actual en Barcelona es comparada, a menudo, con la de un pequeño pueblo donde las paradas de autobuses están en plena calle. Pero la realidad es muy distinta: Barcelona gestiona 180.000 viajeros diarios, lo que la colocaría como la quinta ciudad más grande de Cataluña si fuera una urbe independiente. Las paradas masificadas en plena vía pública, como las de la avenida de Sarrià con Urgell o la ronda de la Universitat, son claros ejemplos de la necesidad urgente de infraestructuras más adecuadas.
La Diagonal es el punto crítico en esta ecuación
Barcelona se enfrenta a un desafío clave en la gestión de su transporte por carretera. La Diagonal es el punto crítico en esta ecuación, y las tres propuestas presentadas deberán ser evaluadas cuidadosamente para elegir la que mejor se adapte a las necesidades de la ciudad a largo plazo. Con un crecimiento proyectado del 50% en las líneas interurbanas, la decisión sobre la ubicación y capacidad de la nueva estación será fundamental para asegurar que Barcelona pueda gestionar de manera eficiente el transporte colectivo, reducir la entrada de coches privados a la ciudad y mejorar la calidad de vida tanto de los residentes como de los visitantes.

Se reanudan las obras en la futura estación Sanllehy de la L9 en Barcelona

El 1 de Octubre, el Departament de Territori de la Generalitat ha dado un paso importante en el avance del proyecto de la Línea 9 del metro (L9/L10) con la reanudación de las obras en la futura estación de Sanllehy, una parada clave en el tramo central de esta línea. Este reinicio de trabajos tiene como objetivo principal completar la excavación del pozo de la estación y la construcción de la galería que la conectará con el túnel del tramo central.
Un nuevo avance en la L9/L10
Las obras, que se centran en la plaza Sanllehy, requerirán el cierre temporal de toda la plaza, un espacio que será ocupado por maquinaria y pantallas acústicas para minimizar el impacto sonoro en la zona. Esto significa que, durante las primeras semanas, se retirarán los juegos infantiles, el mobiliario urbano y la pérgola que actualmente forman parte del entorno de la plaza.
Barcelona se prepara para el inicio de obras en las líneas L9 y L10 del metro
Sin embargo, no todas las áreas se verán afectadas. En la parte montaña de la plaza, no se ocuparán las aceras ni el paso de peatones, y la parada de autobús número 897 continuará operando con normalidad. Las mayores alteraciones se producirán en el cordón de servicios de la avenida Pompeu Fabra, donde se eliminarán los pasos de peatones de la avenida Mare de Déu de Montserrat y del lado Besòs de la plaza debido a la larga duración prevista de las obras.
Estado actual de las obras
Hasta el momento, la obra civil de la estación de Sanllehy se ha ejecutado en un 42%, y la excavación del pozo alcanza ya el 66% de los 78 metros proyectados. Las nuevas fases de trabajo permitirán completar este pozo y avanzar en la construcción de la galería que conectará la estación con el túnel del tramo central de la L9/L10.
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Durante los primeros meses de esta etapa, se llevarán a cabo trabajos en la superficie, incluyendo la instalación de pantallas fonoabsorbentes y otras tareas preparatorias que facilitarán la reanudación de la excavación del pozo.
Medidas de prevención y control
Paralelamente, se ha puesto en marcha una campaña de auscultación y inspección de edificios cercanos a la zona de la obra, con el objetivo de garantizar la seguridad y minimizar los posibles impactos de las actividades de construcción. Estas medidas, iniciadas en septiembre, son esenciales para mantener un control estricto sobre el desarrollo de los trabajos y asegurar que se sigan los protocolos de prevención adecuados.
Impacto en la movilidad
La ejecución de las obras en la plaza Sanllehy también afectará a la movilidad de la zona. La salida y entrada de vehículos de obra se realizará por el carrer de Sardenya en dirección a la avenida Mare de Déu de Montserrat, lo que podría generar cierta congestión en momentos puntuales. No obstante, se ha diseñado un plan de tráfico para minimizar los inconvenientes a los residentes y usuarios de la vía.
El cierre temporal de algunas áreas es una medida inevitable para garantizar la seguridad de los peatones y facilitar el avance de los trabajos. Sin embargo, los ciudadanos que transitan por esta zona pueden estar tranquilos, ya que las medidas tomadas buscan minimizar el impacto sobre el día a día de los vecinos.
Un proyecto crucial para el futuro de la movilidad en Barcelona
La Línea 9 del metro es uno de los proyectos más ambiciosos en materia de infraestructuras en Barcelona, y la estación de Sanllehy es una pieza fundamental en la conexión del tramo central, que facilitará el transporte entre diferentes áreas de la ciudad. Una vez completadas las obras, esta estación no solo mejorará la movilidad en la zona, sino que también permitirá una mejor conexión entre el norte y el sur de la ciudad, facilitando el acceso a diversos puntos clave de Barcelona.
Con el 42% de la obra civil completada y la excavación del pozo en un 66%, se espera que esta fase sea un paso determinante hacia la finalización de este tramo del metro, que sigue siendo una prioridad para la Generalitat. Las obras no solo mejorarán la conectividad, sino que también forman parte de un proyecto más amplio de modernización del transporte público en la ciudad.