Imaginemos a Barcelona, no como la ciudad moderna y vibrante que conocemos hoy, sino como un modesto enclave del siglo XIX rodeado de murallas. Esto era una realidad antes de que innumerables proyectos transformaran su paisaje urbano. Una inmersiva exposición en el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona nos invita a explorar estos cambios evolutivos a través de la muestra titulada “Barcelona en mapas: Gestionar el crecimiento de la ciudad (1800-1925)”.
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La narrativa visual de Barcelona
La exposición, que abre sus puertas desde el 16 de octubre de 2025 hasta el 28 de febrero de 2026, hace una retrospectiva visual de la ciudad a través de 25 magníficos mapas. Estos mapas, cuidadosamente conservados en el Archivo Histórico, representan cada uno un capítulo crucial en el proceso urbanístico que vivió Barcelona desde 1800 hasta 1925. Esta época marcó un antes y un después en la historia de Barcelona, transformando su morfología de una manera tan profunda que requería una meticulosa cartografía para gestionar el crecimiento urbano.
Cincos etapas de metamorfosis urbana
La exposición se estructura en cinco períodos históricos, cada uno representado por mapas que ilustran las etapas cruciales de crecimiento de la ciudad. Estos mapas no solo muestran la evolución del paisaje urbano, sino que también nos narran las múltiples capas de esfuerzo humano e ingenio detrás de cada proyecto de expansión.
La herencia setecientista
El primer ámbito, “Antecedentes: la herencia setecientista”, nos transporta al siglo anterior. Podemos contemplar una representación de Barcelona antes de 1714 sin la Ciutadella. Avanzando en el tiempo, un mapa de 1740 nos muestra la nueva cara de la ciudad con la edificación militar completada. A través de estos mapas, se puede ver el legado del siglo XVIII y los cimientos de lo que estaba por venir.
Modernización en el siglo XIX
A medida que Barcelona se adentraba en el siglo XIX, la ciudad comenzó a enfrentar problemas de espacio debido al crecimiento poblacional dentro de sus murallas. La sección “Modernizar la ciudad” exhibe un mapamundi excepcional del ejército francés, realizado entre 1823 y 1827, que utiliza curvas de nivel. Este fue un enfoque innovador para la época y se puede consultar en línea para un vistazo más detallado.
L’Eixample: un nuevo modelo
Uno de los cambios más impactantes llegó con el inicio de L’Eixample, cuando las murallas se derribaron para dar paso a un ambicioso plan urbanístico. El mapa de Ildefons Cerdà de 1859 ejemplifica esta transformación. Su diseño evidenció el deseo de crear una ciudad más moderna y funcional.
Reformas en el casco antiguo
A pesar del crecimiento en el exterior, la insalubridad seguía siendo un problema dentro de las murallas. La sección dedicada a “La reforma de la ciudad intramuros” destaca un mapa del casco antiguo por Miquel Garriga i Roca. Este ilustra cómo continuaban los desafíos dentro del antiguo trazado urbano. Además, un recurso digital complementa esta historia permitiendo una mirada virtual al pasado.
Desafíos de una ciudad en crecimiento
Finalmente, el último ámbito nos lleva a un Barcelona que empieza a absorber municipios aledaños a partir de 1897. Este proceso, que duplicó la población y cuadruplicó el espacio municipal, se refleja en mapas generales y detallados. Éstos muestran desde nuevos límites municipales hasta el trazado de instalaciones esenciales.
La orientación confusa de Barcelona
Como punto culminante, la exposición presenta un interesante desvío sobre la orientación comúnmente confusa de los mapas de Barcelona. A menudo se asume que la montaña del Tibidabo representa el norte debido a su ubicación en los mapas. Sin embargo, la distribución geográfica de Barcelona hace que el noreste sea en realidad donde se encuentra el norte.
En definitiva, esta exposición en el Archivo Histórico ofrece no solo un recorrido fascinante por la evolución cartográfica de Barcelona, sino una profunda reflexión sobre los desafíos urbanos que llevaron a esta singular ciudad a convertirse en lo que es hoy. Es una oportunidad única para aquellos que desean entender Barcelona desde sus cimientos.
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El nuevo espacio comunitario de Sants: un impulso para el barrio
En una ciudad donde el dinamismo comunitario es esencial para el desarrollo social, la apertura de nuevos espacios de encuentro siempre representa un hito significativo. Tal es el caso del nuevo equipamiento municipal ubicado en la calle Olzinelles, 30, en el corazón del barrio de Sants. Este reciente proyecto ha significado no solo una mejora estructural, sino también una oportunidad para fortalecer la comunidad, ampliar oportunidades y crear vínculos más estrechos entre los residentes.
Una inversión que se traduce en oportunidades
Después de casi tres años de obras y una inversión cercana a los 4 millones de euros, el edificio de Olzinelles, 30, abre sus puertas con una propuesta que promete transformar la vida comunitaria del distrito. Diseñado para ser un espacio multifacético, cuenta con más de 900 m². Esta superficie triplica el espacio disponible en comparación con su antigua versión, lo que permitirá acoger una mayor variedad de proyectos y actividades.
La nueva infraestructura mantiene elementos representativos del edificio original, cuya fachada de 1948 ha sido conservada, junto con algunos mosaicos interiores que evocan su rica historia. La transformación no solo se ha concentrado en la estética. Todos los elementos estructurales interiores han sido renovados para acomodarse a las necesidades actuales.
Un espacio diseñado para el bienestar
El nuevo edificio se divide en tres plantas, además de la planta baja, y alberga una amplia gama de espacios flexibles y adaptables que se pueden ajustar a cualquier tipo de actividad o evento. Un atrio central permite la entrada de luz natural a todos los rincones, lo que ofrece un ambiente acogedor y saludable.
La sostenibilidad ha sido una prioridad durante la rehabilitación. Se han utilizado materiales cálidos y de bajo impacto ambiental para garantizar que el espacio no solo sea funcional, sino también respetuoso con el entorno. Esta elección promete ambientes que no solo invitan al uso, sino que también contribuyen a la calidad de vida de sus usuarios.
Un epicentro para la colaboración comunitaria
El nuevo espacio se destaca por su enfoque inclusivo y colaborativo. Además de las características físicas del edificio, su modelo híbrido de gestión invita a una serie de entidades comunitarias a formar parte activa de la dinámica del lugar. El Secretariado de Entidades de Sants, por ejemplo, jugará un papel principal en la coordinación de las actividades iniciales.
Este enfoque no solo permite el uso eficiente de las instalaciones, sino que también garantiza que las necesidades de la comunidad se tomen en cuenta en la planificación y ejecución de todas las actividades.
Iniciativas que enriquecen el tejido social
Entre las entidades que ya han comenzado a utilizar las instalaciones se destaca la Escuela Comunitaria La Troca, que se centrará en la enseñanza de adultos. También está la asociación educativa Xera, que planea desarrollar propuestas recreativas y educativas dirigidas a niños, ancianos y personas con diversidad funcional.
La Asociación Fotográfica de Sants (AFOSANTS) tiene programadas varias exposiciones y charlas, que sin duda aportarán un elemento cultural adicional al lugar. Por otro lado, la escuela Cal Maiol y su Asociación de Familias (AFA) cuentan con espacios destinados tanto para sus actividades educativas como para el uso común de la comunidad.
El Centro Social de Sants, una asociación vecinal histórica en el área, también tendrá un lugar asignado, lo que refuerza el objetivo del nuevo equipamiento de actuar como catalizador para la unión comunitaria.
Perspectivas para el futuro
El nuevo equipamiento en Olzinelles 30 nace con la clara intención de servir como un punto central de encuentro para la comunidad de Sants. Se perfila como un espacio de oportunidades donde se forjarán nuevas alianzas y proyectos. Además, su diseño orientado a la sostenibilidad y el bienestar lo convierte en un sitio modelo a seguir en futuras rehabilitaciones urbanas en la ciudad.
En un mundo en constante cambio, contar con espacios que fomenten la colaboración, el aprendizaje y el desarrollo personal es fundamental. Y el nuevo edificio en Sants parece estar perfectamente posicionado para desempeñar ese papel en la vida de quienes forman parte de esta vibrante comunidad.
Una conexión singular: metro y cultura unidos en Barcelona
La Comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Barcelona, en colaboración con diversas instituciones, ha dado luz verde a un ambicioso proyecto que promete transformar la dinámica urbana en el área de Glòries. Este plan no solo prevé la construcción de un nuevo vestíbulo en la estación de metro de Glòries, sino también una conexión directa con el Disseny Hub de Barcelona (DHub). Se trata de una propuesta ganadora del concurso convocado por el Museu del Disseny y FAD, que ahora será una realidad gracias al esfuerzo conjunto de entidades públicas y privadas.
Una transformación muy esperada
El nuevo vestíbulo de la estación de Glòries, diseñado por el innovador AMOO STUDIO SCP, no se limitará a ser un simple acceso al metro. Este espacio de 380 m² marcará un antes y un después en el panorama urbano de la ciudad, convirtiéndose en un punto de encuentro y transición entre el transporte público y el ámbito cultural. No es una simple remodelación; es una obra integral dotada de un diseño moderno que mejorará la accesibilidad y potenciará la conexión entre el barrio del Parque y la Laguna del Poblenou.
Con un presupuesto estimado en algo más de un millón de euros, se espera que este vestíbulo esté listo para verano de 2026. Coincidirá con la capitalidad mundial de la arquitectura, un evento en el que el DHub será protagonista como sede del congreso de la UIA (Unión Internacional de Arquitectos).
Integración de espacio y cultura
El diseño del vestíbulo es impresionante por donde se lo mire. Se ha apostado por una configuración fluida y accesible, donde un techo suspendido de geometría orgánica es protagonista. Dicho techo no solo es estéticamente atractivo, sino que también integra iluminación, señalética, pantallas audiovisuales y sistemas técnicos, brindando una experiencia innovadora para todos los visitantes.
Este espacio no dejará de ser funcional. Incluirá un nuevo bar y un banco multifuncional que servirán como antesala del museo. Además, se ha planificado un vestíbulo intermedio, que actuará como espacio de independencia requerido por bomberos. Se revestirá utilizando los mismos materiales y se le dará un tratamiento cromático especial para mantener la coherencia estética del proyecto.
Un paso hacia adelante en la accesibilidad
La primera teniente de alcaldía y presidenta de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), Laia Bonet, ha enfatizado la importancia de este proyecto. No solo aporta accesibilidad sino que también une barrios, algo vital para cualquier intervención urbana. Esta idea de conectividad tiene ecos en otras ciudades: es similar a las conexiones del metro en Londres, con el Victoria & Albert Museum, o el Louvre en París.
Para facilitar la salida desde el metro, hay previsto un nuevo itinerario con una zona de validadoras de TMB. El techo falso garantizará que todo el espacio conserve la coherencia formal, mejorando la experiencia del usuario.
Gestión integral para un impacto positivo
El nuevo acceso al metro operará durante el horario habitual del DHub: de 9:00 a 21:00 horas todos los días, excepto los lunes, cuando abre más tarde. Es clave la planificación detallada para prever el impacto del nuevo vestíbulo en las operaciones cotidianas del DHub. Esto incluye temas críticos como seguridad, limpieza, mantenimiento y climatización.
Las obras comenzarán a principios de 2026 y concluirán a mediados del mismo año. Así, el Ayuntamiento de Barcelona reafirma su compromiso con la movilidad y accesibilidad, mejorando la calidad urbana y dinamizando el sector cultural, un logro en el que participan también el Departamento de Territorio de la Generalidad de Cataluña y otras entidades.
En resumen, el nuevo vestíbulo en Glòries es mucho más que una simple mejora en el transporte. Es una iniciativa transformadora que combina el transporte, la cultura y el espacio público de una manera sin precedentes en Barcelona. Este proyecto construye el futuro, conectando personas y espacios, y enriqueciendo la experiencia urbana.
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Pantalla BCN: cine de barrio y poder colectivo
La magia del cine tiene una nueva cita en Barcelona. A partir del 21 de octubre, el circuito cinematográfico Pantalla del Barcelona Distrito Cultural se adueña de las pantallas locales para ofrecer una selección de películas que prometen emocionar, inspirar e invitar a la reflexión. Esta iniciativa, impulsada por el Instituto de Cultura de Barcelona, nos recuerda que el cine puede ser una herramienta poderosa para el cambio social, además de un excelente pasatiempo.
Cine al alcance de todos en Barcelona
Durante seis meses, veintitrés pantallas repartidas por toda la ciudad acogerán proyecciones de cine gratuito para el público, un evento que se ha convertido en una esperada tradición. No se trata solo de ver películas, sino de vivir una experiencia compartida. Las proyecciones no son exclusivas, están abiertas para todos, tanto adultos como niños, y se realizan en diferentes épocas del año, como las proyecciones de verano al aire libre y las más acogedoras de otoño.
Lo más destacable de esta edición es la exploración del poder transformador de la colectividad. Bajo el lema “La fuerza de la colectividad”, el Pantalla BCN busca mostrar cómo la unión de personas puede generar cambios reales en la sociedad.
Películas que promueven el cambio
Esta edición viene cargada de doce películas seleccionadas que abordan diferentes temas, todos girando alrededor de la idea central del poder del colectivo. Las cintas abarcan desde luchas sociales y políticas en producciones locales e internacionales, hasta gestos cotidianos que fortalecen los lazos comunitarios.
Por ejemplo, películas como *Atlantique* de Mati Diop y *El 47* de Marcel Barrena reflejan cómo la colectividad en los movimientos sociales juega un papel crucial. Otras cintas como *The Old Oak* de Ken Loach retratan cómo en momentos de crisis, la solidaridad se convierte en un salvavidas. Además, las creaciones como *La estrella azul* de Javier Macipe nos muestran cómo la colectividad artística es un motor de inspiración y creatividad.
Actividades que enriquecen la experiencia
Pero el Pantalla BCN no es solo películas. Actividades complementarias enriquecen la experiencia, creando un espacio para el diálogo y la creatividad. Los asistentes pueden participar en talleres, coloquios y debates. Estos se diseñan para profundizar en temas de las películas vistas. Algunas actividades, como el taller de narrativa urbana, permiten a los participantes explorar las luchas de los barrios de manera creativa, usando herramientas artísticas.
Una de las grandes apuestas del ciclo es la proyección de cortometrajes que exploran la memoria colectiva y la transformación de las ciudades, mostrándonos la importancia del paso del tiempo y la fuerza de la comunidad.
Un espacio también para los niños
Pantalla BCN tampoco se olvida de los más pequeños. El Petit Pantalla está diseñado especialmente para el público infantil de entre dos y diez años. Con ocho sesiones de películas, busca enseñar valores como la amistad, la solidaridad, y la importancia de cuidar el medio ambiente. Las historias seleccionadas se centran en personajes entrañables y aventuras que inspiran a los niños a valorar la colectividad y el trabajo en equipo.
Cine a un paso de tu hogar
El Pantalla BCN no solo lleva el cine al público, sino que lo hace de manera accesible y cómoda. Con una distribución de pantallas en cada distrito de la ciudad, los eventos están al alcance de todos, garantizando una participación inclusiva. Todos los filmes incluyen subtítulos y ofrecen, en su mayoría, la opción de audiodescripción a través de la aplicación AudescMobile, asegurando que todas las personas puedan disfrutar de las historias.
El acceso a las películas es gratuito, una decisión que refleja el compromiso del ciclo por democratizar el acceso a la cultura. Así que, si se vive en Barcelona es posible reservar las entradas en línea y unirse a esta fiesta del cine. Además, el uso de la etiqueta #PantallaBDC en las redes sociales es una excelente manera de mantenerse actualizado con todo lo nuevo de la programación.
El Pantalla BCN no solo trae buen cine a los barrios, también une a sus habitantes bajo el mismo techo para reflexionar sobre el poder de la comunidad. Es una celebración que recuerda la capacidad del cine para fomentar el diálogo y la empatía entre las personas.
Restaurante Pepito el rincón gourmet que conquista en el Eixample
En pleno corazón de Barcelona, lejos del ruido de las grandes avenidas pero en una zona privilegiada de la Dreta de l’Eixample, se encuentra el Restaurante Pepito, un espacio que se ha convertido en referencia para quienes buscan una experiencia gastronómica única. No es un restaurante más, sino un lugar donde lo tradicional se reinventa con un estilo propio y mucha personalidad.
Cocina de autor con alma de brasería
El secreto de Pepito reside en su apuesta por los productos frescos de proximidad y el mimo con el que se elaboran cada uno de los platos. Su carta es una fusión de cocina de autor y raíces tradicionales, en la que destacan las carnes al horno de leña, el chuletón madurado, el tomahawk o el solomillo, siempre acompañados de guarniciones creativas.
¿Te gusta la carne a la parrilla? Visita los mejores restaurantes argentinos
Uno de sus imprescindibles es el steak tartare, que se ha convertido en una de las especialidades más recomendadas por los clientes habituales. A ello se suman los tartares de pescado fresco, las hamburguesas gourmet y, cómo no, los famosos pepitos delicatesen, reinterpretados con un aire sofisticado y sorprendente.
Un lugar acogedor para cada ocasión
Pepito no solo seduce por su cocina, también por su ambiente íntimo y cuidado. El local ocupa lo que fue una antigua brasería, hoy transformada en un restaurante con encanto donde lo retro, lo clásico y lo industrial conviven en armonía. Entre sus piezas destacan un gran Chester parisino, un archivero recuperado de una mercería madrileña, espejos modernistas, lámparas de un hotel de Santander y detalles decorativos llegados de Londres.
Cada sala tiene un carácter propio: desde la sala de la chimenea con aire victoriano, perfecta para cenas románticas, hasta la barra de cócteles, donde se respira un ambiente más distendido y cosmopolita. Todo ello convierte a Pepito en un espacio “hyggeli”, ese término danés que define lugares acogedores y con encanto especial.
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Platos para compartir y postres inolvidables
La carta arranca con el “Pica Pepito”, un surtido de tapas tradicionales reinventadas que abren el apetito con originalidad. A continuación, los comensales se dejan llevar por los Pepitos gourmet, cada uno con un estilo y sabor propios que sorprenden tanto por su presentación como por la calidad de sus ingredientes.
Disfruta en magníficas masías la mejor carne de este otoño en BCN
Las carnes a la brasa y los pescados frescos completan una propuesta pensada para los amantes de la buena mesa. Y, como broche, los postres caseros reinventados se han ganado fama propia: delicias creativas que elevan el final de la comida a la altura de los mejores restaurantes de autor en la ciudad.
Cócteles para alargar la velada
Después de comer o cenar, la experiencia continúa en su coctelería. Allí los clientes disfrutan de una carta variada de cócteles y gin tonics preparados con esmero. La propuesta es sofisticada, fresca y a la vez accesible, lo que convierte a Pepito en un lugar ideal para alargar la velada entre amigos o pareja.
Precio, servicio y ambiente local
Con una puntuación de 8,2 en Gastroranking, Pepito ha logrado conquistar a un público fiel. Los clientes destacan no solo la calidad de sus carnes, sino también el servicio atento y eficiente de su equipo. El precio medio ronda entre 30 y 45 euros, lo que lo sitúa en una franja atractiva dentro de la oferta gastronómica del Eixample.
Aquí es habitual ver tanto parejas que buscan una cena especial como grupos de amigos o familias que celebran reuniones. La decoración cómoda y elegante invita a repetir, y muchos aseguran que al salir ya piensan en la próxima visita.
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Menús adaptados a todos los gustos
Pepito también se adapta a diferentes necesidades. Ofrece menús para grupos, opciones para vegetarianos y celíacos, e incluso servicio de take away o entrega a domicilio. Esta flexibilidad lo convierte en una opción versátil, perfecta tanto para celebraciones como para una cena tranquila.
El encanto de un lugar con personalidad
Si algo define al Restaurante Pepito es su capacidad de mezclar autenticidad con innovación. Ha sabido mantener la esencia de una brasería de toda la vida, pero dándole un giro contemporáneo que lo hace único. No importa si lo visitas por sus carnes, por sus cócteles o por sus postres, siempre hay algo que sorprende y hace querer volver.
En un barrio donde la oferta gastronómica es inmensa, Pepito se distingue por su identidad clara y coherente. Es un lugar pensado para quienes disfrutan de la buena mesa, valoran el ambiente acogedor y buscan una experiencia completa, desde el primer plato hasta el último brindis.